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Para conocer más a fondo que son las crisis de ansiedad nuestro centro de psicólogos ha escrito este artículo, para hablar de los ataques de ansiedad y pánico más allá de los síntomas, que son:

• Palpitaciones
• Elevación de la frecuencia cardiaca
• Sudor temblores
• Sacudidas
• Sensación de ahogo o falta de aliento
• Sensación de atragantamiento
• Opresión o malestar en el pecho
• Náuseas o molestias abdominales
• Mareo, vértigo o sensación de desmayo
• Inestabilidad
• Hormigueo
• Sensación de entumecimiento
• Escalofríos o sofocaciones
• Percibir las cosas o percibirse a sí mismo de forma
extraña
• Miedo a morir, volverse loco o perder el control
• Necesidad de evitar o huir de ciertos sitios o personas

Para que aparezcan los síntomas de un ataque de ansiedad o pánico, lo que tiene que haber es una alarma, y esta señal de alarma la dispara el cerebro emocional, cuando percibe un peligro, interno (pensamientos, sensaciones) o externo (objetos, situaciones, personas, lugares). Esta alarma es una respuesta de ansiedad o miedo, que ha servido para la supervivencia durante toda nuestra evolución, y ha proporcionado respuestas rápidas para nuestra supervivencia, tan rápidas que no pasa por el cerebro racional, lo responde directamente el cerebro emocional o mamífero, encargado de nuestra supervivencia, y gracias al cual nuestra especie a sobrevivido.

Imagina que alguien te pone una serpiente de broma en la cama, y tú abres la cama y  te asustas (responde el cerebro emocional) y luego te das cuenta que es de broma (cerebro racional), sino fuese así, nuestro cerebro racional es mucho más lento procesando la información, y muchas personas no habrían sobrevivido a muchas amenazas.

La respuesta rápida del cerebro emocional es una respuesta de ansiedad, que sirve para la supervivencia, y funciona de la siguiente manera:

Para ayudarnos a escapar lo que hace el organismo es
prepararse.

  • En primer lugar, se segrega adrenalina y noradrenalina, para crear la sensación de nerviosismo e inquietud, para que no pensemos, nuestro organismo dice que hay que moverse, correr o luchar, pero no estar quieto ni pensar, por eso crea esta sensación de nerviosismo.
  • En segundo lugar, el corazón empieza a bombear más sangre y más rápido para que aportar más energía, es decir, más oxígeno
  • Así la respiración se acelera, para luchar o huir rápidamente
  • Luego, la sangre y el oxígeno se acumula en las extremidades para poder correr más rápido.
  • Y la cantidad sobrante de oxígeno en el cerebro provocada por la hiperventilación produce el mareo y la inestabilidad, sensación de caerse.

Así ante esta situación pensamos, hiperventilamos y esa acumulación de oxígeno produce todos los síntomas del principio, y del susto oprimimos las cervicales, provocando la sensación de mareo, temiendo el desmayo, aunque este no es normal de la ansiedad, ya que para que se produzca tiene que haber una caída de la presión arterial y la tasa cardiaca, y cuando las personas tienen ansiedad, estas dos medidas suben, con lo cual aunque parece que nos podemos desmayar, no sería posible, sólo en el miedo o fobia a la sangre-inyección-heridas.

 

La dificultad para respirar que podemos sentir en los ataques de pánico, es debida a la hiperventilación, pero no nos vamos a ahogar, todo lo contrario, como nuestro cuerpo necesita gastar el oxígeno que tiene, le está sobrando oxígeno, necesitamos soltar todo el aire que tenemos dentro para que se gaste el oxígeno, es imposible asfixiarse.

Sentimos el hormigueo, la pérdida de sensibilidad o palidez como la consecuencia de que nuestra sangre se dirige hacia las piernas, y  por eso tenemos estos síntomas.

La opresión, los pinchazos y el dolor en el pecho son porque hay mucho más volumen de aire, los pulmones se expanden y chocan con las costillas, provocando esa sensación y pudiéndola confundir con problemas cardiacos.

Además se produce calor, sudores, escalofríos y sofocos, y es porque nuestro organismo se prepara repartiendo calor por el cuerpo para por el modo de lucha o huída, para evitar lesiones, y si fuera un peligro real, necesitaríamos que fuera tan rápido como es este calor que nos invade y calienta nuestra musculatura.

La visión borrosa es porque nuestra pupila se agranda para que entre más luz, utilizando los llamados bastones de los ojos, especialistas en ver mejor en el movimiento, pero nuestro ojo pierde visión de objetos fijos para atender aquellos que podrían moverse hacia nosotros.

Además puede existir dificultad para pensar debido a que nuestro cuerpo está preparado en ese momento para correr, no para pensar.

Otras tareas que realiza nuestro cuerpo es parar la digestion en esos momentos, ya que la sangre se va hacia los músculos preparados para correr.

Todos estos síntomas siempre están en nuestro cuerpo, pero como casi siempre es igual no le hacemos caso, así cuando no sabemos que nos pasa, miramos esos síntomas, creciendo el miedo por no saber que pasa, viviéndolo como algo malo y que hay que controlar, y como no se puede controlar nos asustamos más.

La ansiedad no es un problema si es adaptativo, es la única manera que tiene nuestro cuerpo de sobrevivir, y que está ansiedad saldrá cada vez que haya un peligro, y no podemos eliminarla de nuestro cuerpo, y tampoco es bueno.

Nuestro centro de psicólogos en Madrid es especialista en ansiedad y en todos sus trastornos, nuestro tratamiento en ataques de pánico en Madrid son los más avalados por la ciencia.

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