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Desescalada contra el coronavirus en España y la manera de afrontar el miedo al contagio

Los técnicos de Sanidad estudian distintas formas para ir recobrando poco a poco la normalidad, pero reconocen que nadie tiene la fórmula para evitar nuevos repuntes de este virus.

La contienda contra el coronavirus se aproxima a una nueva fase. Una vez doblegada la curva de contagio, el Gobierno de España afronta la desescalada, una etapa de transición sobre la que aún hay más preguntas que respuestas.

No debemos olvidar que nuestro país continúa en un momento muy duro.

Sanidad plantea diferentes escenarios: desde la detección precoz y el posterior aislamiento de los nuevos positivos, hasta medidas generalizadas de distanciamiento social e higiene a la japonesa.

La cuestión es ir desescalando medidas y apreciar sus resultados, deliberar cada paso antes de ir a por el siguiente.

El primer paso será un importante estudio de seroprevalencia, una radiografía de la población que permita saber qué porcentaje ha pasado la enfermedad.

No hay demostraciones de que todo el que padezca Covid-19 no pueda volver a contraer el virus, pero sí de que quienes sufren la patología y han sobrevivido originan un nivel bastante alto de anticuerpos y quedan inmunizados al menos un tiempo.

Sanidad trabaja en un estudio a gran escala junto al Instituto Nacional de Estadística (INE) y el Instituto de Salud Carlos III.

Los siguientes pasos son más extensos y dependerán de lo que decida en última instancia el Comité Científico-Técnico, actual encargado de liderar la lucha contra la pandemia desde una semana después de decretarse el estado de alarma en España.

El epidemiólogo Oriol Mitjà, es uno de los expertos que ha ofrecido su labor a las autoridades sanitarias, al que la Generalitat ha encargado la redacción de un informe para el trazo de la estrategia a seguir después de levantar el confinamiento en Cataluña.

En un proyecto firmado por el propio Mitjà y el también especialista en enfermedades infecciosas Joel López, los científicos contemplan como es muy probable que el contagio del SARS-CoV-2 no se pueda eliminar a corto plazo y que se originen nuevos brotes durante los próximos meses.

Incluso a pesar de que utilicemos medidas de control de infección eficaces, lo más previsible es que algún caso pueda escapar al control epidemiológico.

Diferentes fases

  1. Desconfinamiento secuencial, según el cual los primeros en hacer vida normal serían las personas más jóvenes y sanas, a las que habría que monitorizar mientras la población de riesgo continúa todavía confinado en casa.
  2. Prueba rápida serológica, para medir los anticuerpos. Entrando al detalle, López y Mitjà quieren capacitar múltiples puntos de control donde el ciudadano pueda acceder en coche o a pie y ofrecer un certificado de inmunidad, a los que hayan pasado el virus.
  3. Continuará siendo imprescindible la detección precoz de nuevos casos y el seguimiento de sus contactos para detectar posibles focos de infección. Los infectólogos recomiendan la realización de pruebas rápidas de antígeno o PCR a cualquier persona que tenga síntomas del virus y los controles sistemáticos a sanitarios e internos en residencias de ancianos.
  4. Medidas de aislamiento centradas en zonas calientes, lo cual incluiría confinamientos parciales en zonas geográficas precisas, en caso de surgir un brote preocupante, y operaciones para buscar posibles casos en función de los datos obtenidos a través de la aplicación.

El modo asiático

Los países occidentales quieren reflejarse en China, donde tras varias semanas de contagios locales, las restricciones llegan a su fin.

El levantamiento de las prohibiciones a la movilidad ha tenido su último impacto en la ciudad originaria de la epidemia, Wuhan, cuyos habitantes ya pueden viajar a otras ciudades del país.

No fue hasta un día antes cuando los primeros de ellos recibieron el permiso para poder salir de casa, ir a trabajar o dar paseos en grupos limitados, al mismo tiempo que el transporte público retomaba sus servicios de forma paulatina.

La única condición es el llamado código verde, un certificado que verifica la ausencia de síntomas y que se incluye en la aplicación Suishenban, de uso obligatorio para toda persona que quiera acudir a ambientes públicos.

Pero si el ciudadano presenta un código amarillo deberá confinarse durante siete días ante la sospecha de haber estado en contacto con alguien infectado, mientras que si presenta un código rojo estará obligado a quedarse en cuarentena durante dos semanas al considerarse que puede ser portador de Covid-19.

¿De qué forma se puede afrontar y superar el miedo al contagio por el coronavirus?

Los psicólogos sanitarios subrayan a la importancia de mantener la serenidad y estar siempre informados por medios veraces, bien es cierto que es el centro, prácticamente, de todas las conversaciones.

No se habla de otra cosa. Esta pandemia se ha convertido en un problema global que afecta a miles de personas en todos los países del mundo y se teme ya que evolucione hacia una epidemia de dimensiones hasta ahora poco conocidas.

De China se ha traspasado ya a otros países como Corea del Sur, Irán, Italia, España, Estados Unidos, en general, a prácticamente todos los continentes.

Irremediablemente, existe mucho miedo o fobia al contagio. Los psicólogos decimos que son emociones que debemos controlar y gestionar, sobre todo para no caer en el pánico y en el caos y afrontar la situación de la mejor forma posible.

Así nos afectan las epidemias a nivel psicológico

No hay nada más contagioso que el miedo.

Estos días se habla mucho en la prensa de las consecuencias médicas y económicas del virus, pero no debemos subestimar las consecuencias en la salud mental que originan las epidemias.

Las precauciones que deben tenerse en cuenta pueden volverse en nuestra contra cuando estas se convierten en una obsesión innecesaria.

Lo normal informarse solamente de fuentes serias y veraces como la página de la Organización Mundial de la Salud para evitar propagar bulos perniciosos, y no crear alarma social sin necesidad.

Debemos evitar el interés por las informaciones alarmistas.

Cuando una noticia es negativa se la suele repetir mucho más que cuando es positiva, además hay medios que alimentan el morbo pues viven de ello. Debemos reconocer cuándo ocurre esto.

La prensa debe ofrecer una información suficiente y de manera continua para evitar los rumores y bulos que tanto daño nos hacen. La información veraz es el arma para combatir el pánico.

¿Se puede superar el miedo al contagio?

El miedo es una emoción normal y necesaria como cualquier otra, es una reacción fisiológica de defensa y adaptación que activa el estado de alarma ante amenazas.

Pero hay un miedo que ya no es adaptativo, cuando se trata de una reacción desigual por intensidad y frecuencia y limita nuestra actividad del día a día.

Para superar el miedo al contagio del virus como al igual que ocurre con otro tipo de miedos lo primero que hay que hacer es aceptarlo.

Tenemos que diferenciar también entre miedo y fobia.

Si se trata de fobia lo más recomendable es que acuda a un profesional de la psicología, porque en este caso la ansiedad es tan elevada que hará difícil que la persona por sí sola se autocontrole.

El miedo en sí no tiene por qué ser negativo, es una reacción humana y natural y el acceso es distinto en cada persona.

El pánico no solo lo originan las situaciones reales sino también nuestros pensamientos. El secreto está en controlar las emociones para que no se conviertan en una psicosis.

Recomendaciones

Valorar nuestra situación real, es decir, si hemos estado expuestos o no al virus. Si la respuesta es negativa, no hay que preocuparse. No debemos anticiparnos a lo negativo ni recrearnos en el miedo.

Hacer las mismas cosas que hacíamos antes, llevar la misma rutina y sólo cuando los expertos y autoridades nos comuniquen que no podemos hacer algo, entonces actuar.

Es de vital importancia seguir con nuestras rutinas habituales, con nuestro día a día.

Si tenemos que ir al trabajo en el metro sigamos cogiéndolo, acudiendo a los mismos sitios de ocio, no excluyamos a nadie sin un motivo, que el miedo no nos pare o podemos caer en una situación de agitación mental sin equivalencia con la realidad.

El miedo surge de la falta de información, del desconocimiento y por eso es importante seguir una estrategia ilustrativa correcta, evitando aislarse, manteniendo una vida social normal, no involucrarse en conversaciones donde cada uno aporta más alarma.

En nuestro centro de Ipsia Psicología, de Madrid, contamos con profesionales que te ayudarán en todo aquello que necesites, bien con consultas presenciales o terapia online, de gran ayuda en tiempos de confinamiento o por no poder desplazarse.