605 818 578 info@ipsiapsicologia.com       c/ Gran Vía 59, 7º Centro. Madrid. Metro: Plaza España, Santo Domingo, Callao.

¿Por qué soñamos?

¿Alguna vez te has preguntado por qué soñamos? La mayoría de las personas tenemos sueños con cierta regularidad. Soñamos con lo que nos sucede en el día y a veces con cosas que no sabemos de dónde han salido. A lo largo de los años, los psicólogos se han cuestionado en torno a este fenómeno humano y han obtenido algunas respuestas.

En la medida en que respondemos algunas dudas otras surgen. Podemos empezar diciendo que es el sueño y qué sucede cuando estamos dormidos, pero de inmediato será necesario decir algo al respecto a esas imágenes que pasan por nuestra mente mientras descansamos.

¿Para qué sirven los sueños? Es otra pregunta perfectamente válida y a la cual también trataremos de darle respuesta en la presente entrega, los sueños y la psicología. Comencemos.

¿Qué es el sueño?

El cerebro nunca descansa o al menos, no por completo. El sueño, al contrario de lo que puede creerse, es también un tipo de actividad. Cuando nos acostamos, todo nuestro organismo está en reposo, se inician los procesos de reconstitución y descanso físico.

No obstante, nuestro cerebro, para no sobrecargarse de información, tiene la necesidad de organizarla. Ese proceso de organización y recapitulación de la información es lo que comúnmente conocemos como soñar.

Por ello es que soñamos con eventos que tuvieron lugar durante el día. Sin embargo, es muy común también soñar con cosas abstractas o fantasiosas. Ese tipo de sueños, por su parte, también tiene que ver con nuestra vida, pero se relaciona principalmente con nuestras emociones, deseos, inquietudes y miedos.

¿Qué determina el contenido de nuestros sueños?

Sigmund Freud fue uno de los principales teóricos en hablar sobre el inconsciente. Freud, entre muchas otras cosas, afirmó que en los sueños se manifiestan nuestros deseos reprimidos. El sueño es el reino de nuestras pulsiones, de aquello que deseamos profundamente.

Por ello, no es nada extraño soñar con una persona que nos gusta mucho, o con que hacemos algo que nos da satisfacción. Del mismo modo, también es muy probable que soñemos con algo que nos da miedo pero que no nos atrevemos a afrontar.

En esos casos, lo que sucede en nuestro día a día y como nos sentimos respecto a ello, es lo que determina en su mayoría el contenido de nuestros sueños. Existen incluso patrones, tendencias, gracias a las cuales se ha hecho posible interpretar los sueños de las personas.

¿Para qué soñamos?

Finalmente, solo nos resta preguntarnos ¿para qué sirve todo esto? La verdad es que si no soñásemos no podríamos soportar toda la información en nuestra mente. Durante el sueño se selecciona la información importante y se desecha aquella que no lo es.

El sueño nos ayuda a lidiar con nuestras emociones, nos sirve de guía para cosas que estamos dejando de lado y es una parte sumamente importante en el proceso de aprendizaje.

Respecto a este último, durante el descanso óptimo, se fijan los conocimientos adquiridos durante el día. Por ello, se recomienda a los estudiantes respetar sus horas de sueño con mucha responsabilidad, dado que así podrán afianzar los conocimientos adquiridos durante el día.