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¿A qué es debido la publicación en las redes sociales?

Aunque a veces nos cueste creerlo, la realidad es que estas publicaciones revelan importantes rasgos de la personalidad de quienes las divulgan, bien compartiendo fotos y estados o respondiendo a lo que se nos pregunta en ellas. Todo esto produce que las redes sociales generen aceptación o rechazo en sus seguidores o amigos, aunque bien es cierto que esto es una declaración que nace del deseo de ser oído y respetado por cada uno de nosotros.

Miles de personas a diario cuestionan qué y por qué se publica lo que leen en las redes sociales, si se suben estados y fotos se dice que se trata de un individuo extrovertido, mientras que el que lo hace poco, puede tener un carácter demasiado hermético.

“Dime qué es lo que subes o difundes en las plataformas de internet y te diré cómo eres”.

Puede que te esté ocurriendo algo si…

Publicar tus amoríos en Facebook, dejar constancia de los kilómetros recorridos en el día de hoy, subir los platos o postres que te gusta comer, la boda de tu amigo, fotos de tus viajes, etc.

Llega un momento que, si no se toma control, podemos estar hablando de un comportamiento nocivo para tu salud mental. Un estudio de la Universidad de Miami de 2014 demostró que las personas inestables emocionalmente publicaban más en Facebook que las estables.

Según esto podemos conocer si somos tímidos o sociables, si tenemos ansiedad o depresión, si tenemos una relación satisfactoria con nuestra pareja, etc., etc.

Una cosa es que se nos haya ido de las manos en algún momento el publicar aspectos diferentes de nuestra vida y otra que haya personas que no pueden dejar de publicar contenidos. Ese es el auténtico problema.

Abusar de las redes sociales, traduce de alguna manera lo solo que se encuentra en la actualidad el ser humano, y de la necesidad de recibir amor y cariño.

¿Para qué publicar?

Cuando hacemos público un pensamiento a través de una fotografía o texto, estamos hablando de una señal muy común entre las personas, el notificar al otro lo que hacemos en nuestra vida privada.

Esto es muy significativo porque al hacerlo se abre una enorme posibilidad de efectos, es como una ventana donde el morbo y los chismes son fulminantes y las decepciones aparecen por todas partes.

Divulgar es responsabilidad

Cada vez que publicamos, estamos abriendo una ventana a nuestro público, bien, familia, amigos, conocidos y desconocidos, todos están incluidos, donde enseñamos nuestra rutina del día a día, ir a trabajar, a estudiar, hacer la comida, ir a la compra, de fiesta, etc.

Dependerá mucho de cómo realicemos estas publicaciones, porque conlleva elementos positivos y negativos.

Cuando contamos una historia se puede realizar de manera formal e informal. Esto requiere un acto de responsabilidad y también de ética, siempre sin dañar la sensibilidad de los lectores.

Debemos ser responsables con el contenido de lo que leen las personas y también de lo que opinamos. Se suele publicar en redes sobre la percepción que tenemos del mundo, sobre un pensamiento o idea. Si todo lo que difundimos lo hacemos sin pensar en ofender a nadie, ni por ideologías ni razas, estaremos gestionando bien de lo que se trata, de comunicarnos con los demás.

¿Necesitaremos la ayuda de un Psicólogo?

Antes de publicar nada en una red social hay que cerciorarse de la repercusión que puede llegar a tener en tu vida real y en tus amigos virtuales, ya que se puede ganar o perder miembros y seguidores, y que los demás puedan verte como una persona poco fiable.

De alguna manera, solo queremos expresarnos en una plataforma que leen diariamente miles de personas, pero siempre con cautela y precaución, por ejemplo, en Facebook hay personas que piden dejen de divulgar nada de sus vidas privadas.

Se necesitaría la ayuda de un psicólogo en el momento en que veamos que se nos va de las manos, en casos de verdadera adicción a las redes sociales

Conclusiones

Tenemos que tener claro a la hora de publicar un pensamiento, un post, una fotografía, que nunca nos tenemos que dejar llevar por una osadía desafortunada ni por malos principios.

Hay que entender las diferencias ideológicas de todo el mundo, con respeto y tolerancia, y podremos expresar nuestra madurez y coherencia para analizar las diferentes opiniones de las personas.

Para muchos, las redes sociales alivian la ansiedad y la insatisfacción que rodean sus vidas, pero no por eso consiguen rellenar la parte más esencial de nuestra existencia, como el cariño y el amor.

Si tienes problemas de este tipo, en Ipsia Psicología contamos con psicólogos especialistas en el tema.