Cleptomanía

Cleptomanía

¿A qué denominamos Cleptomanía?

La cleptomanía es la incapacidad para resistir el impulso de robar objetos que, por regla general, no necesitas y que suelen tener poco valor. La cleptomanía es un trastorno de salud mental poco habitual pero grave que, si no es tratado, puede causarles mucho dolor emocional a ti y a tus seres queridos.

Su característica más destacada es un estímulo incontrolado y obsesivo por robar, un trastorno del control de los impulsos descrito por primera vez en el año 1816. Se definió entonces como “la tendencia a robar sin ningún motivo ni necesidad”.

A diferencia del ladrón habitual o esporádico, cuya finalidad es enriquecerse de forma ilícita para su beneficio personal, el cleptómano no necesita el objeto que sustrae. Lo que le conduce a robar es un malestar generalizado matizado por emociones muy intensas. Esa tensión y ansiedad llegan a ser incontrolables y solo las puede calmar hurtando.

En cambio, a la enorme sensación de alivio le sigue un inmenso sentimiento de culpa y remordimiento que a veces le lleva a devolver lo robado. Se trata de un círculo vicioso que se repite de manera continua y del cual es muy difícil salir sin ayuda.

En el centro de Ipsia Psicología, te ayudaremos a superar la cleptomanía. Utilizamos técnicas como la hipnosis clínica para acceder a tu inconsciente y descubrir las posibles causas que alimentan la cleptomanía.

Síntomas

Detallamos los principales síntomas:

-Fuerte impulso para robar objetos que realmente no hacen falta

-Tensión creciente que se alivia robando.

-Gratificación o placer durante el robo.

-Sensación de culpa o vergüenza después del robo.

A pesar de esto, existen diferentes tipos de cleptomanía, según la duración de los síntomas:

-Esporádico. Se sufren episodios breves, con largos períodos sin actividad.

-Episódico. Existen períodos prolongados de robos con períodos de remisión.

-Crónico. Si llevas años sufriendo este trastorno, por lo que es probable que ya hayas tenido problemas con la justicia.

Causas

La cleptomanía no está relacionada para nada con el nivel económico, educativo o marginalidad, sino que depende de un conjunto de factores de naturaleza neuropsicológica y personal.

Se ha observado que muchas de las personas con problemas para controlar sus impulsos suelen tener un déficit funcional de los lóbulos prefrontales y las conexiones subcorticales, lo que significa que sus funciones ejecutivas están afectadas, precisamente las que nos permiten planificar e inhibir los comportamientos de riesgo.

Hay casos en los que también existe un desequilibrio entre los niveles de serotonina, un neurotransmisor que nos ayuda a regular los estados de ánimo y las emociones, y la dopamina, otro neurotransmisor responsable de las sensaciones gratificantes y placenteras.

No se conoce la causa exacta de la cleptomanía, pero sí se estima que existen diversos factores de riesgo:

-Problemas con la serotonina: sustancia que ayuda a regular las emociones y los estados de ánimo.

-Antecedentes familiares: tener un familiar con cleptomanía, problemas con alcohol o trastorno obsesivo-compulsivo, puede hacer elevar el riesgo.

-Diferentes enfermedades mentales: por regla general, las personas con cleptomanía tienen también otras enfermedades mentales, como trastorno obsesivo-compulsivo, del control de impulsos, bipolaridad, ansiedad, abuso de sustancias, trastornos alimenticios o trastornos de personalidad, (TLP).

Diagnóstico

Si decides buscar tratamiento para los síntomas de una cleptomanía, es posible que tengas que someterte a pruebas físicas y psicológicas. La exploración física puede determinar si es posible que haya causas médicas que desencadenan esos síntomas.

La cleptomanía se diagnostica dependiendo de tus signos y síntomas. Debido a que es un tipo de trastorno de control de los impulsos, el médico puede realizar lo siguiente para ayudar a determinar un diagnóstico:

-Hacer preguntas sobre tus impulsos y sobre cómo te hacen sentir.

-Examinar una serie de situaciones para preguntarte si alguna de ellas desencadena tus episodios de cleptomanía.

-Darte cuestionarios psicológicos o autoevaluaciones para que rellenes.

-Utilizar los criterios del Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales DSM-5), publicado por la American Psychiatric Association (Asociación Estadounidense de Psiquiatría).

Tratamiento

La cleptomanía se puede tratar mediante diferentes técnicas:

-Psicoterapia: la terapia cognitivo-conductual ayuda a identificar los comportamientos y pensamientos negativos por los positivos. Otras técnicas terapéuticas pueden ser la terapia familiar, de pareja o psicodinámica.

-Medicamentos: fármacos como antidepresivos, estabilizadores de humor, anticonvulsivos o antagonistas de los receptores opioides ayudan a calmar los impulsos.

-Grupos de autoayuda: llevan un programa de 12 pasos para terminar con el trastorno.

Aunque el miedo, la humillación o la vergüenza pueden dificultar que busques tratamiento para la cleptomanía, es importante que pidas ayuda en cuanto te sea posible. La cleptomanía es difícil de superar por tu propia cuenta. Sin tratamiento, es muy probable que la cleptomanía te suponga un trastorno continuo a largo plazo.

El tratamiento para combatir la cleptomanía comprende medicamentos y psicoterapia, o los dos; en cambio, no existe ningún tratamiento estándar para la cleptomanía, y los científicos aún intentan comprender lo que podría funcionar mejor. Quizá se debería probar varios tipos de tratamiento hasta encontrar el que te dé resultado.

También te enseñaremos técnicas de relajación y mindfulnesspara que logres gestionar la ansiedad y la tensión que te llevan al hurto. De hecho, está demostrado que la meditación mindfulness es particularmente útil para mejorar el autocontrol ya que estimula las funciones ejecutivas a nivel cerebral.

Se complementan estas técnicas con terapia cognitiva y PNL para ayudarte a cambiar los patrones mentales que alimentan la cleptomanía, y aprender a detectar las situaciones que desencadenan el impulso de robar, de manera que puedas anticiparte a ellas y aprendas a redirigir esa tentación.

De qué manera evitar las recaídas

Es muy habitual tener recaídas de cleptomanía. Para ayudar a evitarlas, asegúrate de cumplir con tu plan de tratamiento. Si sientes estímulos de robar, comunícate con tu profesional de salud mental o recurre a una persona de confianza o un grupo de apoyo.

Consecuencias de la cleptomanía

En la actualidad, existe aproximadamente un 5% de las denuncias por robo corresponden a personas que sufren cleptomanía. Cuando el problema se vuelve crónico, los cleptómanos suelen tener problemas penales. Al tratarse de un trastorno del control de los impulsos,la cleptomanía también se cobra un alto precio emocional y social produciendo:

-Alto grado de estrés y tensión.

-Sentimientos de culpa y remordimientos recurrentes.

-Baja autoestima y una pobre autoimagen.

-Abuso de sustancias, a las cuales se suele recurrir como una vía para lidiar con el trastorno.

-Conflictos familiares y problemas en las relaciones interpersonales, generalmente causados por los robos.

-Aislamiento social y abandono del grupo de amigos como resultado de los hurtos recurrentes.

-Problemas en el trabajo debido a los robos.

Psicoterapia

La terapia cognitiva conductual, te ayuda a identificar comportamientos o creencias negativos y poco sanos, y a reemplazarlos por otros positivos y saludables. La terapia cognitiva conductual puede comprender estas técnicas para ayudarte a controlar los impulsos de la cleptomanía:

-Sensibilización conversiva, en la que te visualizas robando y enfrentando las consecuencias negativas, como si te atraparan.

-Terapia de aversión, en la que practicas técnicas ligeramente dolorosas, como mantener la respiración hasta que te sientes incómodo, cuando tienes el deseo de robar.

-Desensibilización sistemática, en la que practicas técnicas de relajación y te imaginas controlando los impulsos de robar.

En cuanto a la medicación, existen pocas investigaciones científicas sobre la utilización de medicamentos psiquiátricos para tratar la cleptomanía. Y no hay ningún medicamento aprobado por la Administración de Alimentos y Medicamentos. En cambio, determinados medicamentos podrían ayudar según tu situación y si tienes otros trastornos de salud mental, como abuso de sustancias o depresión.

Si te recetan fármacos, pregúntale a tu médico o al farmacéutico sobre los posibles efectos secundarios o las posibles interacciones con otros medicamentos.