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La psicoterapia y su importancia

La psicoterapia o psicoanálisis es sumamente eficaz para superar muchos de los problemas y circunstancias que se nos presentan a lo largo de nuestra vida.

A pesar a que existen múltiples investigaciones que avalan la eficacia del tratamiento psicológico, en muchas ocasiones la persona que necesita verdaderamente ayuda no es consciente de que tiene un problema y evita enfrentarse a la realidad. No valora su importancia.

Tenemos que preguntarnos cómo de mal me encuentro para acudir a una consulta psicológica. Si la respuesta es afirmativa, no debemos dudar en ir.

En Ipsia Psicología cuenta con un equipo de expertos profesionales que te ayudarán en lo que necesites. Confía en tu psicólogo.

Síntomas por los que se necesita acudir al psicólogo

Los españoles no son los europeos que más frecuentan la consulta del psicólogo y cuando lo hacen es porque ya no pueden controlar sus emociones y perjudican su vida cotidiana, en el ámbito social, laboral o familiar.

En cambio, hay una serie de síntomas que deben inducir a quienes los sufren a buscar el apoyo de un profesional de la salud mental:

Cuando hay problemas para conciliar el sueño y descansar, por regla general porque no se puede desconectar de los problemas que se tienen. Descansar adecuadamente es la base para que puedas disfrutar del día.

  • Se siente irritable, agresivo, con cambios bruscos de humor que no se pueden controlar y que pueden llevar a generar situaciones límite.
  • Se ha perdido el control sobre los acontecimientos del día a día.
  • No se pueden controlar las emociones, se llora con facilidad y aparece la rabia, la tristeza, la impotencia, angustia, …
  • Surgen diferentes problemas físicos como consecuencia de somatizar los problemas: presión en el pecho, dolores en diversas partes del cuerpo, aumento de la frecuencia cardiaca, hiperventilación o respiración muy superficial y acelerada, sudoración, etc.
  • Se siente insuficiencia para resolver situaciones graves que puedan producirse en distintos ámbitos.
  • Sentimos que no somos capaces de analizar las cosas con objetividad y actuar con inteligencia.
  • Se tienen pensamientos negativos, obsesivos, caóticos o fijaciones que condicionan nuestra vida cotidiana.
  • Deseo de morir o sensación de que la vida ya no tiene sentido.
  • Piensa que todo el mundo está en su contra, lo que decimos estar “contra el mundo”.
  • Ha fallecido un familiar o una persona muy querida y no es capaz de aceptar su ausencia, condicionando su vida diaria.
  • Vive en soledad, comiendo cualquier cosa, sin orden y no hace nada por relacionarse con otras personas.

Situaciones por las que debemos acudir a un psicólogo

Muchas personas sienten ansiedad y sufren en su lugar de trabajo durante años, y la situación no cambia.

Mucha gente vive de manera constante con síntomas depresivos y no hace nada para cambiarlo, algo que se conoce como indefensión aprendida.

Otros se han leído un montón de manuales de autoayuda, salen a correr cada día o van a clases de yoga, pero su estado anímico sigue exactamente igual.

Es posible que, en estas circunstancias, el problema sea más profundo, como un problema de creencias. Si no paras de hacer cosas para modificar tu situación, es el momento adecuado para ponerte en contacto con un experto en terapia psicológica.

Te damos a continuación una serie de situaciones que te pueden resultar familiares:

  • Si llevas varias relaciones fallidas y no paras de culpar a los demás por tus fracasos amorosos. Los amigos y la familia que antes te escuchaban, ya evitan que hables siempre de lo mismo diariamente. Se cansan.

Además, por muchos consejos que te den sigues haciendo exactamente lo mismo que el primer día, y no parece que vaya a cambiar la situación en la que te encuentras sumergido. Si te sientes identificado con esta situación, debes plantearte seriamente acudir a consulta.

·      Cuando las cosas se ponen difíciles, es fácil recurrir a sustancias que van a aplacar los síntomas de forma momentánea, como el alcohol.

No pasa nada por beber una copa de vez en cuando, pero si la causa de su uso tiene que ver con un estado de ánimo negativo y apático, entonces sí nos encontramos ante un problema serio.

·      Tus amigos y conocidos están preocupados por ti. La gente que te conoce puede saber perfectamente si estás atravesando por un mal momento en tu vida.

Lo más aconsejable es que empieces a reflexionar sobre lo que está sucediendo en tu vida.

·      No dejas de pensar en lo negativo. Todo lo que te está ocurriendo en la vida tiene un ademán negativo. Los pensamientos catastrofistas o caóticos son tu primera reacción a lo que te ocurre y te está costando vivir el día a día. No sientes ganas ni ilusión de hacer nada.

Es perfectamente normal pasar por un periodo de duelo cuando terminas una relación o pierdes un trabajo. Si este estado de ánimo persiste durante muchos meses, debes hacer un cambio lo antes posible.

·      Sientes una agresividad extrema que no puedes controlar y piensas que todo el mundo está contra ti. Si estás en gresca con todo el mundo y esto está afectando a tus relaciones, es posible que haya un problema de fondo que te hace sentir así. Los ataques de ira pueden ir en aumento y esto podría ser muy peligroso.

Cuanto antes acudas a un psicólogo para solucionar lo que te está causando el malestar, menos daño harás a la gente que te rodea y mejorarás tu calidad de vida.

·      No disfrutas de las cosas igual que antes sientes desmotivación. Puede que, en el pasado, realizaras actividades que te producían una sensación de bienestar, pero ahora esas mismas actividades no te producen ninguna sensación placentera.

Y si a esto le sumas que no hay nada que te cause ilusión en la vida, es posible que necesites ayuda para volver a disfrutar de tu día a día. Si el problema persiste durante mucho tiempo, puede ser síntoma de una depresión.

Conclusiones

La mayoría de las situaciones comentadas son indicativas de la existencia de problemas psicológicos que deben ser resueltos y que requieren la ayuda de un psicólogo.

Pueden ser síntomas del inicio de un proceso depresivo, o de un ataque de ansiedad.

No se debe sufrir en vano, máxime cuando estos problemas se pueden agravar al no afrontarlos o no saber cómo hacerlo.

La conclusión es que cualquiera es susceptible de necesitar acudir al psicólogo en algún momento de nuestra vida. Por suerte, el nivel educativo superior incide muy positivamente en este caso y cada vez hay más menores de 30 años que, ante la ansiedad o la depresión, deciden acudir al psicólogo.

Pero no te alarmes, y toma medidas a tiempo.