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Definición de acoso escolar. «Bullying»

Denominamos acoso escolar, “Bullying” escolar, (palabra inglesa), a lo que conocemos como intimidación.

En nuestra sociedad actual, y muy a nuestro pesar, este término se encuentra de moda, debido a daños psicológicos y físicos de forma intencionada y repetitiva por parte de una persona o grupo, cuando un estudiante acude al colegio.

Muchos escolares están viviendo situaciones realmente terroríficas, verdaderos infiernos en sus institutos. El acosador aprovecha un desequilibrio de poder que hay entre su víctima y él para poder conseguir provecho.

El acosado se siente desvalido y desarrolla un gran número de problemas psicológicos que afectan a su salud e incluso, en determinadas situaciones límites, pueden conducir al suicidio.

Esta provocación se suele producir en el recreo, en clase, en los baños, en los pasillos, en el comedor o transporte escolar.

Tipos de acoso escolar o bullying

La persona que desempeña el bullying lo hace para imponer su autoridad sobre el otro, a base de constantes amenazas, agresiones, insultos y vejaciones, para así tenerlo bajo su total control y dominio a lo largo de meses e incluso años.

La víctima sufre en silencio la mayoría de las veces. Este maltrato de intimidación le hace sentir angustia, dolor y miedo.

Los especialistas señalan que el bullying o intimidación implica tres componentes principales:

-Inestabilidad de poder entre el acosador y la víctima. Este desequilibrio puede ser verídico o sólo percibido por la víctima.

-La agresión se lleva a cabo por grupo o un acosador que intentan lastimar a la víctima de un modo totalmente intencionado.

-Existe un comportamiento violento hacia una misma víctima, produciéndose en repetidas ocasiones.

Hay diversos tipos de acoso, entre ellos:

-Físico

Es la agresión directa a base de empujones, patadas y golpes con objetos.

-Verbal

El más habitual, sólo deja rastro en la víctima. Las palabras tienen mucho poder y reducen la autoestima del individuo mediante insultos, humillaciones, apodos, lenguaje sexual indecente…

-Psicológico

Se realiza mediante amenazas para provocar miedo, angustia y debilitar a la víctima, y de esta manera lograr un determinado fin, dinero, objetos…

-Social

Consiste en el aislamiento de la víctima y la exclusión. Los acosadores impiden a la víctima participar, bien ignorando su presencia o no contando con él.

-Acoso sexual

Son aquellas acciones que tienen que ver con los actos sexuales, por ejemplo, tocamientos no consentidos o que se burlan de la definición sexual de la víctima.

-Acoso por internet o cyber bullying

Este tipo de acoso escolar ocurre a través de móviles, ordenadores, tabletas… El acosador envía correos electrónicos o mensajes de texto desafortunados; ayuda a difundir rumores en las redes sociales e imágenes y vídeos injuriosos y humillantes.

Esta modalidad de acoso está aumentando en los últimos años, caracterizándose en que los niños que sufren cyber bullying también son acosados en persona.

Causas, ¿por qué el acoso escolar?

Los motivos que originan la intimidación dependen de cada caso concreto, aunque suelen tener unas características frecuentes: el acosador escolar carece de empatía, por lo que es incapaz de ponerse en el lugar de su víctima y ser consciente de su sufrimiento.

El fundamento de la violencia del acosador puede venir propiciado ante la ausencia de un padre o que éste posea una conducta agresiva.

Situaciones como esta pueden provocar que el niño desarrolle una actitud violenta, déspota y que en la adolescencia tenga unos altos niveles de ensañamiento y ferocidad.

Otras causas que pueden tratar son una situación socioeconómica baja en casa, pésima organización en el hogar o problemas en el matrimonio.

 

Síntomas del acoso escolar

¿Cómo puedo detectar si mi hijo es víctima de un acoso o un acosador?

Existen una serie de alarmas que el niño acosado puede presentar y llamar la atención a padres y profesores:

-Pérdida de memoria, dificultad para concentrarse y prestar atención y un notable descenso del rendimiento escolar.

-Ansiedad, depresión, falta de apetito, irritabilidad, dolor de cabeza, malestar general, cansancio, insomnio, pesadillas, etc.

-Apatía, tristeza, aislamiento social.

-Mantenerse en estado de aviso de manera constante.

-Fobia por no querer ir al colegio, ni juntarse con otros niños.

-Faltar al colegio de forma reiterada.

-Sentimientos de culpa.

-Llanto incontrolado.

-Pánico a perder el control o a estar solo.

-Palpitaciones, nerviosismo, temblores, pesimismo, etc.

-Amenaza e intento de suicidio.

¿Cómo prevenir el acoso escolar?

Prevenir el acoso escolar es tarea vital para minimizar y reducir sus efectos lo antes posible.

Hay que intentar encontrar soluciones al problema mediante una amplia propuesta contando con el diálogo como la base principal para atajar esta situación.

De esta manera, podremos:

Aminorar la incidencia

Los padres y los profesores de los adolescentes deben llevar a cabo una serie de medidas que impidan la aparición de nuevos casos de bullying. Para lograrlo, tienen que identificar los factores de riesgo que los producen y actuar sobre ellos.

Disminuir los casos

Tratar de impedir que el maltrato se siga produciendo y que el adolescente tenga mayores problemas. Es importantísimo que exista una relación de comunicación que circule abiertamente entre las familias y el profesorado del centro.

La compañía persistente de dos o tres personas de la confianza del acosado hasta que desaparezca el sufrimiento, puede ser de gran ayuda y alivio para el alumno.

Diagnóstico

Detectar el bullying es un trabajo muy complejo ya que los niños suelen ocultarlo en el ambiente familiar y no piden ayuda a nadie de su entorno. Debido a esto, sólo son detectados los casos que no se pueden declarar por la dificultad de las lesiones o de los síntomas.

Hay determinados colectivos que son más propensos a sufrir este maltrato psicológico o físico, como los homosexuales, lesbianas, bisexuales y transexuales, que pueden padecer bullying homófobo.

Los niños con tendencia al intimidamiento suelen ser percibidos como diferentes por el resto de niños, obesos, muy delgados, que usen gafas, aparatos dentales, auditivos o ropa diferente del resto, son nuevos en la escuela, etc.

Los menores no son suficiente para poder defenderse y el acosador los percibe como personas débiles, poco populares y con un mínimo número de amistades.

Conclusiones sobre el acoso escolar o «Bullying»

El tratamiento para este tipo de maltrato dependerá del paciente, realizando una evaluación individualizada para posterior terapia.

Las principales consecuencias que afectan a la víctima son el fracaso escolar, ansiedad elevada, fobia a acudir al colegio, cambios de personalidad, insatisfacción, pasando a convertirse en una persona insegura y con baja autoestima.

Si el acoso se agrava, se pueden desarrollar síntomas de depresión o histeria.

La imagen de sí mismos que pueden llegar a tener estas personas es profundamente negativa y llegan a creer que no son competentes a nivel social e intelectual.

Esto puede originar que en algunos casos tengan reacciones violentas que terminen en intentos de suicidio.

Para no llegar a esta situación, ¡pide ayuda a tus padres y profesores! En Ipsia Psicología contamos con profesionales expertos en el tema.