WhatsApp

INSTITUTO DE PSICOTERAPIAS AVANZADAS

tus psicólogos en Madrid

Tratamiento del Insomnio

Unidad de Psicología y Neurociencia del Insomnio

¿Te acuestas cansado, pero en cuanto apagas la luz tu mente se activa

Tratamiento del Insomnio: Psicología, Psiquiatría y Neuromodulación

Llámanos y te informamos de todos los tratamientos de insomio

Psicólogos expertos en Insomnio 

¿Te despiertas y en 10 segundos ya estás pensando en problemas, listas y pendientes?

Si la la vida con Insomnio y problemas de sueño se ha convertido en una lucha diaria, llámanos y te daremos cita lo antes posible.

El insomnio es un problema de activación del sistema nervioso: el cuerpo está cansado, pero la mente sigue en modo alerta. Con el tiempo aparece un segundo problema: la preocupación por dormir, que aumenta la tensión justo cuando necesitas lo contrario.
La buena noticia es que el insomnio se puede tratar con un método estructurado. No se trata de “consejos sueltos”, sino de recuperar que el sueño vuelva a ser automático.

Centro de Psicólogos expertos en Insmnio

Personas atendidas
+ 0
Profesionales para ayudarte
0

PSICÓLOGOS EXPERTOS EN INSOMNIO

70

Tratamiento con psicólogos expertos en insomnio

PRESENCIAL Y ONLINE

Sesiones individuales (o con algún familiar si es necesario).

Con las técnicas más eficaces como: 

  • Terapia Cognitivo Conductual
  • EMDR
  • Hipnosis
  • Mindfulness
  • Terapia de Aceptación y Compromiso

55 minutos por sesión.

PSIQUIATRA PARA INSOMNIO

100€ primera consulta


70€ siguientes consultas

En algunos casos es necesario tomar medicación para el tratamiento del insomnio y la ansiedad.

PRESENCIAL Y ONLINE

500


POR 10 SESIONES

Tratamiento de Neurofeedback y técnicas de neuromodulación.

Se realiza un QEEG o “mapa cerebral”  para conocer su actividad neuronal y se hace un tratamiento con Neurofeedback para cambiar esa actividad

500


POR 10 SESIONES

La Estimulación Magnética Transcraneal (EMT o rTMS) es una técnica de neuromodulación no invasiva. Estudios clínicos observan mejoras en la calidad subjetiva del sueño  en parámetros objetivos (como eficiencia del sueño o despertares). Se considera un tratamiento adecuadoo cuando el insomnio cursa con problemas de depresión o ansiedad. 

Nuestros centros de psicología:

C/ Gran Vía 59, 7º centro
Metro: Plaza de España, Santo Domingo, Callao

C/ Paseo Eduardo Dato 13, Madrid
Metro: Rubén Darío, Iglesia

CONTÁCTANOS AHORA


    TRATAMIENTO PARA INSOMNIO

    ¿Qué tratamientos de insomnio tenemos?

    Tenemos la intención de ofrecer los nuevos avances y las técnicas más eficaces. Nuestro objetivo: llegar a todas las diferentes formas del tratamiento del insomnio.

    PSICÓLOGOS EXPERTOS EN INSOMNIO

    El insomnio puede tener causas diferentes y, para que el cambio sea estable, suele requerir un abordaje completo. En IPSIA trabajamos con profesionales especializados en problemas de sueño y aplicamos intervenciones con respaldo científico, adaptadas a cada caso, como:

    • Terapia Cognitivo-Conductual para el insomnio (CBT-I / TCC-I)

    • Mindfulness y técnicas de regulación fisiológica

    • Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT)

    • EMDR (cuando el insomnio está vinculado a experiencias traumáticas o hiperactivación)

    • Hipnosis clínica (como herramienta complementaria en perfiles concretos)

    • Terapia breve orientada a objetivos

    1. Evaluación y formulación del problema de sueño

    Primero realizamos una evaluación del patrón de sueño y de la historia del problema. Nos interesa entender cómo empezó, qué lo empeora, qué lo alivia y qué has probado hasta ahora. En muchos casos también valoramos el impacto diurno (cansancio, irritabilidad, concentración, rendimiento) y, si es necesario, coordinamos información con la familia o con otros profesionales.

    Después identificamos los elementos que están manteniendo el insomnio: horarios, hábitos, tiempo despierto en la cama, siestas, estrés, rumiación, preocupación por dormir, activación fisiológica, etc. Con todo ello construimos un mapa funcional del problema (qué lo dispara, qué lo mantiene y qué lo agrava) y acordamos objetivos realistas.

    El primer objetivo, casi siempre, es recuperar sensación de control con un plan claro: reducir el tiempo despierto en la cama, bajar la activación nocturna y volver a asociar la cama con dormir.

    2. Tratamiento del insomnio

    No trabajamos desde una única técnica “para todos”. Partimos de lo que necesitas en cada fase y vamos ajustando herramientas según tu evolución.

    Además, diseñamos un plan personalizado para noches difíciles: qué hacer cuando no llega el sueño, qué hacer si te despiertas de madrugada y cómo evitar que una mala noche se convierta en una mala semana. El foco es que el sueño vuelva a ser automático, sin esfuerzo y con estrategias prácticas que puedas mantener en el tiempo.

    Terapia Cognitivo Conductual:

    Trabajamos los pensamientos que suelen mantener el problema (“si no duermo mañana no funciono”, “tengo que dormirme ya”, “algo me pasa”) y la anticipación que activa el sistema nervioso justo antes de acostarte. También intervenimos en las conductas que perpetúan el insomnio (pasar demasiado tiempo en la cama, horarios irregulares, buscar “forzar” el sueño, comprobar la hora, etc.), para que el sueño vuelva a ser automático.

    Además, te enseñamos estrategias concretas para desactivar la activación nocturna y manejar situaciones típicas: qué hacer si pasan 20–30 minutos y no llega el sueño, cómo actuar si te despiertas de madrugada y cómo cortar la rumiación para que una mala noche no se convierta en varios días de insomnio.

    ACT (Aceptación y Compromiso):

    Es especialmente útil cuando el problema principal ya no es solo dormir, sino la lucha constante con la noche (controlar, vigilar, intentar forzar el sueño) y la preocupación anticipatoria.

    En ACT trabajamos para:

    • Cambiar tu relación con la noche: dejar de pelearte con la activación, el cansancio o los despertares, porque esa lucha suele mantener el sistema nervioso en alerta.

    • Reducir el poder de los pensamientos típicos del insomnio (“mañana estaré fatal”, “tengo que dormirme ya”, “si no duermo me va a pasar algo”), aprendiendo a verlos como eventos mentales y no como órdenes.

    • Recuperar funcionamiento diurno: retomar rutinas, actividades y hábitos saludables aunque hayas dormido mal, evitando que el insomnio se coma tu vida.

    Mindfulness:

    Entrenamos la capacidad de observar sensaciones corporales, pensamientos y emociones sin entrar en el piloto automático de “controlar” el sueño. El objetivo no es forzar que llegue el sueño, sino reducir la activación y cambiar la relación con la noche para que dormir vuelva a ser algo natural.

    Con mindfulness aprendemos a:

    • detectar antes el inicio de la hiperactivación nocturna (tensión corporal, mente acelerada, rumiación);

    • no alimentar el insomnio con lucha, vigilancia o frustración (“tengo que dormirme ya”, “otra vez igual”);

    • volver a un estado de calma mediante respiración, atención al cuerpo y anclajes al presente;

    • manejar mejor los despertares nocturnos sin entrar en la espiral de mirar la hora y anticipar el día siguiente.

    EMDR:

    Indicamos EMDR cuando vemos que el insomnio está relacionado con hiperactivación vinculada a experiencias previas: recuerdos intrusivos, miedo aprendido a la noche, una etapa de estrés intenso, episodios médicos, accidentes, vivencias de pérdida de control o situaciones que dejaron al cuerpo en “modo alerta”. En algunas personas, el insomnio se mantiene porque el sistema nervioso sigue reaccionando como si el peligro estuviera presente, justo al acostarse o al despertarse de madrugada.

    EMDR puede ayudar a:

    • que ciertos recuerdos o sensaciones asociadas a la noche dejen de vivirse con intensidad “en el presente”;

    • reducir la activación fisiológica y la anticipación (“esta noche volverá a pasar”) que mantiene el problema;

    • favorecer una mejor regulación emocional, de modo que el sueño mejore de forma más estable cuando el factor de fondo es traumático o altamente estresante.

    Hipnosis clínica:

    • La utilizamos como un recurso complementario para facilitar la regulación del sistema nervioso cuando el insomnio está muy marcado por la activación y la anticipación (“sé que esta noche no voy a dormir”). Es especialmente útil si aparecen:

      • ansiedad anticipatoria intensa al acercarse la hora de dormir;

      • miedo a no dormir y a las consecuencias del día siguiente (“mañana estaré fatal”);

      • exceso de activación física (tensión, taquicardia, inquietud) y dificultad para relajarse;

      • bloqueo para aplicar pautas conductuales del tratamiento (por ejemplo, levantarte si no concilias, cortar la rumiación o tolerar los despertares sin entrar en lucha).

      La hipnosis clínica ayuda a entrenar calma, foco atencional y sensación de control, y puede acelerar el aprendizaje de estrategias de relajación y desconexión mental. No sustituye al tratamiento principal del insomnio (como la CBT-I/TCC-I): lo complementa y potencia cuando está bien indicado.

    Con todo el trabajo podrás volver a tener un sueño profundo, ese sueño que alguna vez tuviste pero que por las circunstancias de la vida y los aprendizajes se fue estropeando, dando lugar a la ansiedad y al insomnio.

    En pocas sesiones aprenderás a mejorar tu sueño y la ansiedad mejorando tu insomnio.

    Objetivos del tratamiento del insomnio:

    1. Reducir el insomnio y recuperar un sueño reparador

    Identificamos el “cuándo y por qué” aparece el problema de sueño. Detectamos en qué momentos se activa el insomnio (al acostarte, durante la noche, al despertar temprano), qué lo dispara (activación física, pensamientos, estrés, hábitos, horarios, uso de pantallas, siestas, preocupaciones) y qué patrones lo mantienen (pasar mucho tiempo en la cama, mirar la hora, intentar forzar el sueño, irregularidad de rutinas). Con esta información definimos un plan claro para reducir despertares, conciliar antes y mejorar la calidad del descanso.

    2. Aprender a manejar pensamientos y sensaciones físicas en la noche

    Entrenamos regulación de la activación, preocupación anticipatoria y rumiación (“mañana estaré fatal”, “tengo que dormirme ya”). El objetivo es que puedas notar la activación sin entrar en una espiral de control, frustración o vigilancia que empeora el sueño.

    3. Comprender cómo otros factores influyen en tu insomnio

    Evaluamos cómo el estrés, la ansiedad, el estado de ánimo, el perfeccionismo, el ritmo de vida, el dolor, la medicación o cambios vitales aumentan la probabilidad de dormir mal. Ajustamos el plan terapéutico para abordar las variables relevantes, no solo el síntoma nocturno.

    4. Explorar la historia emocional cuando aporta información útil

    Si hay experiencias previas que han sensibilizado tu sistema de alerta (etapas traumáticas, episodios médicos, pérdidas, periodos de hipervigilancia), las integramos cuando proceda para reducir la activación de fondo y facilitar que el sueño vuelva a estabilizarse.

    5. Entender y romper el ciclo del insmonio

    Trabajamos contigo el patrón típico: mala noche → más preocupación → más esfuerzo por dormir → más activación → más despertares → más miedo a la noche. Aprenderás a interrumpir este bucle con estrategias conductuales y cognitivas específicas.

    6. Implicar al entorno cuando es adecuado

    En algunos casos invitamos a pareja o familia (si tú quieres) para reducir dinámicas que, sin querer, mantienen el problema (presión, comentarios, horarios, interrupciones, hiperprotección) y para que sepan qué ayuda y qué no ayuda cuando estás en una fase de insomnio.

    7. Entrenar habilidades específicas para el día a día y para sus noches.

    Diseñamos un entrenamiento práctico en: regulación corporal, manejo de rumiación, foco atencional flexible, hábitos eficaces de sueño (sin rigidez), y estrategias para despertares nocturnos. El objetivo es que tengas herramientas aplicables y sostenibles.

    8. Prepararte para mantener la mejoría y prevenir recaídas de ataques de ansiedad

    Creamos un plan realista para consolidar avances: señales tempranas de recaída, qué ajustar si vuelven noches malas, cómo proteger rutinas clave y cómo evitar que un episodio puntual se convierta en un nuevo ciclo de insomnio.

    Utilizamos técnicas de neurociencia con una gran eficacia en cambiar los patrones neuronales del sueño. Gracias a la tecnología podrás aprender a dormirte porque el ordenador te va dando reforzadores auditivos cuando te acercas al sueño y te vas de la ansiedad

    Realizamos mapeos cerebrales (QEEG) y hacemos tratamiento con Neurofeedback en el que la persona aprende a autorregular esos patrones cerebrales.

    Utilizamos :

    Neurofeedback,

    Mapeo Cerebral QEEG

    Tdcs

    ESTIMULACIÓN MAGNÉTICA TRANSCRANEAL

    La EMT para insomnio es una técnica de neuromodulación no invasiva que aplica pulsos magnéticos en áreas cerebrales implicadas en la regulación del sueño, para reducir la hiperactivación y facilitar un sueño más profundo y estable.

    Cuándo se puede utilizar

    • Suele plantearse en insomnio crónico que no mejora con medidas estándar (higiene del sueño, TCC‑I, medicación bien pautada) o cuando estos tratamientos no se toleran bien.

    • Tiene más sentido cuando el insomnio está asociado a depresión u otros trastornos en los que la EMT ya tiene evidencia (p. ej., depresión resistente), porque al mejorar el cuadro de base también suele mejorar el sueño.

    PSIQUIATRA

    En los casos necesarios se valora atención con nuestros psiquiatras expertos en ansiedad e insomnio crónico.

    CURSOS DE MINDFULNESS PARA ANSIEDAD

    Todos los meses tenemos 4 o 5 programas grupales de ansiedad del programa Mindfulness Based Stress Reduction (MBSR) es el programa de reducción de estrés y gestión emocional del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts. El programa más conocido y con  más evidencia para reducir la ansiedad.

    ¿Qué es el insomnio?

    El insomnio primario es una dificultad para iniciar y mantener el sueño o que este no sea reparador. Hay varios tipos, se puede tardar mucho en dormir, despertarse antes de la hora, despertarse muchas veces por la noche, o tener la sensación de que no se ha dormido bien y estar cansado.

    Dormir bien es automático, y está unido a la actividad fisiológica y el sistema nerivioso (y sus antecedentes como las emociones, pensamientos, sensaciones, cansancio, etc.), al momento del día, y al ambiente (cama, habitación, ruido…).

    Las personas con insomnio tiene problemas de gestionar su activación del sistema nervioso y por lo tanto para manejar las emociones y pensamientos asociados a dormir, de esa forma se desautomatiza el dormir, y si esto pasa durante unos días se tiene a cronificar.

    TEST DE INSOMNIO

    1. 
    Dificultad para conciliar el sueño

    2. 
    Dificultad para mantener el sueño (despertares nocturnos)

    3. 
    Problema de despertarse demasiado pronto por la mañana

    4. 
    Grado de satisfacción con su patrón actual de sueño

    5. 
    Hasta qué punto el insomnio interfiere en su funcionamiento diario (laboral, social, familiar, etc.)

    6. 
    Hasta qué punto el problema del sueño es evidente para los demás y afecta a su calidad de vida

    7. 
    Grado de preocupación o malestar que le causa su problema de sueño

    SEGURIDAD

    En el insomnio es clave entender qué lo activa, qué lo mantiene y qué haces (sin querer) para intentar controlarlo que al final lo empeora. Un psicólogo especialista trabaja contigo para:

    • explicarte con claridad cómo funciona el sueño y por qué, cuando intentas “forzarlo”, suele empeorar;

    • enseñarte a manejar la activación física y la rumiación nocturna (pensamientos tipo “mañana estaré fatal”, “tengo que dormirme ya”, “algo me pasa”);

    • ayudarte a recuperar un patrón de sueño estable, rompiendo hábitos que mantienen el problema (pasar demasiado tiempo en la cama, horarios irregulares, mirar la hora, siestas largas, etc.);

    • diseñar un plan para noches difíciles: qué hacer si no llega el sueño, qué hacer si te despiertas de madrugada y cómo evitar que una mala noche se convierta en una mala semana.

    El objetivo no es solo que duermas más, sino que vuelvas a sentir que descansas, que la noche deja de ser una batalla y que recuperas energía y claridad durante el día.

    Dormir mal alguna noche es normal. Hablamos de insomnio cuando el problema se repite (te cuesta dormir, te despiertas mucho o te levantas demasiado pronto) y además te afecta durante el día: cansancio, irritabilidad, peor concentración, bajada de rendimiento o más preocupación. En consulta valoramos tu patrón real de sueño, qué lo mantiene y si hay factores asociados (estrés, ansiedad, estado de ánimo, hábitos, medicación, dolor). Con esa evaluación evitamos “consejos genéricos” y pasamos directo a un plan que encaje contigo.

    Porque dormir no funciona por fuerza de voluntad. Cuando intentas controlarlo (“tengo que dormirme ya”), tu cuerpo interpreta que hay una amenaza y activa el sistema nervioso: más tensión, más vigilancia, más pensamientos y más despertares. Es el círculo típico del insomnio: mala noche → miedo a la noche → más esfuerzo → más activación → peor sueño. La terapia te enseña a romper ese bucle con estrategias concretas para que el sueño vuelva a ser automático.

    El insomnio sostenido suele afectar a energía, ánimo y funcionamiento: más cansancio, peor memoria y concentración, irritabilidad, menos motivación, peor tolerancia al estrés y, en algunas personas, más síntomas de ansiedad o bajón del estado de ánimo. Además, cuanto más tiempo dura, más se aprende el patrón de “cama = alerta”. Por eso merece la pena intervenir pronto: no solo para dormir más, sino para recuperar calidad de vida y evitar que el problema se cronifique.

    A veces empieza por una etapa concreta (estrés, preocupación, cambios de horarios, una enfermedad, un nacimiento, duelo), pero se mantiene por hábitos y respuestas muy humanas: acostarte antes “para recuperar”, quedarte en la cama despierto, mirar la hora, intentar compensar con siestas, usar pantallas hasta tarde o darle vueltas a lo que pasará mañana. En terapia identificamos exactamente cuáles son tus “piezas” del problema y las cambiamos por pautas que funcionan de verdad, sin rigidez ni culpas.

    El tratamiento con mejor respaldo para el insomnio crónico es la Terapia Cognitivo-Conductual para Insomnio. No es “higiene del sueño” ni consejos sueltos: es un protocolo estructurado que mejora la eficiencia del sueño, reduce despertares y baja la ansiedad asociada a la noche. En IPSIA lo aplicamos de forma personalizada y, si lo necesitas, lo combinamos con trabajo emocional (ansiedad/estrés), mindfulness, ACT u otras herramientas. El objetivo es que puedas dormir mejor sin depender de trucos ni de estar pensando en el sueño todo el día.

    Depende de cada caso y de si hay factores asociados (ansiedad, depresión, dolor, turnos, medicación), pero lo habitual es trabajar con un plan estructurado durante varias semanas, con seguimiento y ajustes. Muchas personas notan cambios en las primeras fases cuando se ordena el patrón y se reduce el tiempo despierto en la cama. Lo importante es que no buscamos “una buena noche”, sino estabilidad: menos miedo a la noche, más regularidad y un sueño más reparador. En la primera evaluación te diremos con claridad el enfoque recomendado y el ritmo de trabajo.

     

    Si hay somnolencia extrema diurna, ronquidos intensos con pausas respiratorias, movimientos de piernas muy marcados, despertares con sensación de ahogo, o sospecha de otro trastorno del sueño, conviene una valoración médica específica. La medicación puede ser útil en determinados momentos, pero suele funcionar mejor cuando forma parte de un plan global y está bien indicada. Si ya la estás tomando, te ayudamos a coordinar el abordaje psicológico y, si procede, con psiquiatría/médico para que el tratamiento sea coherente y seguro.

     

    En algunos perfiles, el problema principal es una hiperactivación muy marcada (mente acelerada, cuerpo en alerta) o un insomnio asociado a ansiedad/depresión. En esos casos, herramientas de neurociencia como el neurofeedback y, en situaciones seleccionadas, la EMT pueden valorarse como complemento para trabajar regulación y activación. Aun así, no son sustitutos del tratamiento psicológico específico del insomnio: la base suele ser CBT-I/TCC-I y, si se añaden estas opciones, es porque aportan valor a tu caso concreto tras una evaluación.

    Nuestros centros de psicología:

    C/ Gran Vía 59, 7º centro
    Metro: Plaza de España, Santo Domingo, Callao

    C/ Paseo Eduardo Dato 13, Madrid
    Metro: Rubén Darío, Iglesia

    CONTÁCTANOS AHORA


      PSICÓLOGO PARA INSOMNIO EN MADRID

      Cuando hay insomnio, lo más eficaz suele ser empezar por una evaluación psicológica especializada. ¿Por qué? Porque en la mayoría de casos el problema se mantiene por un círculo muy concreto (activación + hábitos + preocupación por dormir) y eso se puede trabajar con un plan estructurado.

      1) Terapia psicológica (primera opción en la mayoría de casos)
      La base con mejor respaldo es la Terapia Cognitivo-Conductual para Insomnio (CBT-I / TCC-I). No son consejos sueltos: es un método para recuperar que el sueño vuelva a ser automático. Se trabaja el patrón real de sueño, los despertares, la asociación cama-alerta, la rumiación nocturna y un plan claro para noches difíciles. Además, si hay estrés, ansiedad o bajón de ánimo, se integran herramientas (ACT, mindfulness, etc.) para que el cambio sea estable.

      2) Medicación (cuando está indicada, como apoyo y con control médico)
      Puede ser útil en momentos concretos o en casos específicos, pero por sí sola a veces no resuelve el “mecanismo” que mantiene el insomnio. Si ya tomas medicación o estás valorándola, lo ideal es coordinarlo con médico/psiquiatría y, a la vez, trabajar el abordaje psicológico para que no dependas únicamente del fármaco.

      3) Neurofeedback (complemento en perfiles concretos)
      Puede tener sentido si hay un componente fuerte de hiperactivación (cuerpo en alerta, mente acelerada) o si buscamos un entrenamiento de autorregulación. Se plantea como complemento, no como sustituto del tratamiento psicológico específico.

      4) EMT (rTMS) (solo en casos seleccionados y normalmente como complemento)
      La EMT se ha estudiado para sueño/insomnio y puede considerarse sobre todo si el insomnio está muy ligado a depresión o ansiedad o si hay un componente de regulación emocional muy relevante. Aun así, no suele ser la primera opción para insomnio “puro”. Si se valora, debe ser tras evaluación, con expectativas realistas y dentro de un plan completo.

      Sí.
      Puedes elegir la psicóloga o psicólogo que prefieras de nuestro equipo especializado en ansiedad, pánico, preocupación crónica y evitación.
      Si después de la primera sesión sientes que otro perfil encaja mejor contigo, podemos hacer el cambio sin problema. Nuestro objetivo es que te sientas cómodo, comprendido y acompañado.

      La medicación puede ayudar en el insomnio, sobre todo, de tres maneras:

      • Bajar la activación y facilitar que el sueño llegue cuando hay mucha ansiedad, agitación o rumiación nocturna.

      • Reducir la latencia de sueño (tardar menos en dormir) o disminuir despertares en determinados perfiles y durante un tiempo limitado.

      • “Dar un respiro” en fases agudas (una mala racha intensa) para que la persona recupere algo de funcionamiento y pueda empezar el trabajo de fondo.

      Lo importante es entender sus límites:

      • Muchas veces mejora el síntoma, pero no cambia el mecanismo que mantiene el insomnio (miedo a no dormir, hábitos de compensación, pasar mucho tiempo en la cama, vigilancia, etc.). Por eso, lo más eficaz suele ser combinarlo con un tratamiento psicológico específico (CBT-I/TCC-I).

      • Algunas medicaciones pueden generar tolerancia o dependencia (especialmente hipnóticos y benzodiacepinas) y conviene que el uso sea pautado y revisado por un médico.

      • Puede haber somnolencia diurna, sensación de “resaca”, empeoramiento de concentración, o efectos secundarios según el fármaco y la persona.

      Cuándo suele tener más sentido valorarla:

      • Insomnio muy intenso con gran deterioro diurno.

      • Insomnio con ansiedad o depresión marcada.

      • Cuando hay un componente médico que lo justifica o ya hay tratamiento en curso que debe coordinarse.

      • Psicología: Generalmente las sesiones son:

        • 1 vez por semana al inicio del tratamiento.

        • Cada 10–14 días cuando los síntomas están más regulados.

        • Sesiones de seguimiento una vez al mes o cada varios meses para mantener los avances.

        El ritmo se adapta a tu caso y evolución, siempre buscando equilibrio entre intensidad, estabilidad y realismo.

      • rTMS/EMT: 5 sesiones/semana durante 3–6 semanas (con posibles refuerzos).

      • Neurofeedback: 2–3 sesiones/semana, 20–30 sesiones.

      • Psiquiatría (si procede): revisiones mensuales o según respuesta.

      Terapia Cognitivo-Conductual (TCC) para el insomnio (primera línea)

      • Riemann, D., Espie, C. A., Altena, E., et al. (2023). The European Insomnia Guideline: An update on the diagnosis and treatment of insomnia 2023. Journal of Sleep Research, 32(6), e14035.

      • Qaseem, A., Kansagara, D., Forciea, M. A., Cooke, M., & Denberg, T. D. (2016). Management of Chronic Insomnia Disorder in Adults: A Clinical Practice Guideline From the American College of Physicians. Annals of Internal Medicine.

      • Trauer, J. M., Qian, M. Y., Doyle, J. S., Rajaratnam, S. M. W., & Cunnington, D. (2015). Cognitive Behavioral Therapy for Chronic Insomnia: A Systematic Review and Meta-analysis. Annals of Internal Medicine, 163(3), 191–204.

      TCC para el insomnio en formato online/digital

      • Lee, S., et al. (2023). Digital cognitive behavioral therapy for insomnia… (meta-análisis). npj Digital Medicine.

      • Lin, W., et al. (2023). The efficacy of digital CBT for insomnia… PeerJ.

      • Prather, A. A., et al. (2025). The Effectiveness of digital CBT-I (SleepioRx)… JMIR Mental Health.

      • Li, C., et al. (2025). Digital therapeutics for insomnia: an umbrella review… npj Digital Medicine.

      Medicación para el insomnio 

      • Sateia, M. J., Buysse, D. J., Krystal, A. D., Neubauer, D. N., & Heald, J. L. (2017). Clinical Practice Guideline for the Pharmacologic Treatment of Chronic Insomnia in Adults. Journal of Clinical Sleep Medicine, 13(2), 307–349.

      • (Contexto europeo, primera línea psicológica y fármacos como opción según caso) Riemann, D., et al. (2023). Journal of Sleep Research.

      Mindfulness 

      • Ong, J. C., et al. (2014). A randomized controlled trial of mindfulness meditation for chronic insomnia (MBTI vs MBSR). (Ensayo aleatorizado; muestra mejoras mantenidas en ISI y variables relacionadas).

      • Gong, H., et al. (2016). Mindfulness meditation for insomnia: A meta-analysis… Journal of Psychosomatic Research (meta-análisis; efecto generalmente pequeño-moderado, útil como complemento).

      • González-Martín, A. M., et al. (2023). Effects of mindfulness-based cognitive therapy…: systematic review and meta-analysis (especialmente en población mayor).

      ACT (Aceptación y Compromiso) en insomnio (útil cuando hay “lucha con la noche”)

      • Paulos-Guarnieri, L., et al. (2022). Acceptance and Commitment Therapy (ACT)-based interventions for insomnia: A systematic review… (revisión de ensayos; ACT como alternativa/prometedora, suele recomendarse como complemento o enfoque útil en ciertos perfiles).

      • Salari, N., et al. (2020). The effect of acceptance and commitment therapy on insomnia and sleep quality… Systematic review / meta-analysis.

      • El Rafihi-Ferreira, R., et al. (2023). A Pilot Randomized Controlled Trial of Acceptance and Commitment Therapy… (RCT piloto).

      • Zakiei, A., et al. (2021). Acceptance and Commitment Therapy (ACT) improves… in individuals with insomnia… (ensayo/control).

      EMDR (cuando el insomnio está vinculado a trauma/hiperactivación o comorbilidad)

      • Nia, N. G., et al. (2019). The Effect of EMDR Versus Guided Imagery on Insomnia Severity… (ensayo comparativo en población clínica; evidencia contextual, no “primera línea” para insomnio general).

      • Zat Çiftçi, Z., et al. (2024). Impact of EMDR therapy on … depression, sleep quality… Frontiers in Psychiatry (RCT en fibromialgia con medidas de sueño).

      • (Relación trauma-sueño y por qué tratar trauma puede mejorar sueño) Lancel, M., et al. (2021). Disturbed Sleep in PTSD: Thinking Beyond Nightmares. Frontiers in Psychiatry.

      Hipnosis clínica

      • Lam, T. H., Chung, K. F., Yeung, W. F., et al. (2015). Hypnotherapy for insomnia: A systematic review and meta-analysis of randomized controlled trials. Complementary Therapies in Medicine, 23(5), 719–732.

      • Chamine, I., et al. (2018). Hypnosis Intervention Effects on Sleep Outcomes. Journal of Clinical Sleep Medicine (revisión/visión clínica sobre hipnosis y sueño).

      Neurofeedback en insomnio 

      • Recio-Rodríguez, J. I., et al. (2024). Neurofeedback to enhance sleep quality and insomnia: a systematic review and meta-analysis of randomized clinical trials. Frontiers in Neuroscience. (Conclusión: el neurofeedback de superficie no muestra beneficios adicionales claros frente a varios controles, incluyendo TCC u otros biofeedback).

      • Kwan, Y., et al. (2022). Randomized Controlled Trial Comparing Neurofeedback… vs control… (RCT; útil para describir protocolos, pero enmarcarlo como complemento y caso a caso).

      EMT (rTMS) en insomnio 

      • Sun, N., et al. (2021). The effect of repetitive transcranial magnetic stimulation for insomnia: a systematic review and meta-analysis. Sleep Medicine, 77, 226–237.

      • Ma, H., et al. (2021). Effectiveness of TES and rTMS for the Treatment of Insomnia: meta-analysis and meta-regression of randomized sham-controlled trials. Frontiers in Psychiatry.

      Testimonios

      “Llevaba meses acostándome con miedo a no dormir. En pocas sesiones entendí el círculo que mantenía el insomnio y empecé a aplicar un plan claro. Lo mejor es que dejé de pelearme con la noche: ahora, aunque tenga algún despertar, sé qué hacer y no me bloqueo.”

      Juan, 32 años

      “Mi problema era despertarme a las 4–5 de la mañana y quedarme con la cabeza a mil. Trabajamos hábitos, horarios y la rumiación nocturna. No fue magia de un día para otro, pero con el seguimiento fui notando estabilidad. Hoy descanso mucho mejor y rindo más durante el día.”

      Andrea, 45 años

      “Había probado de todo: melatonina, infusiones, dormir ‘cuando pudiera’… y nada. Aquí me gustó que no me dieron consejos genéricos, sino una explicación y un método. Aprendí a cortar los pensamientos de ‘mañana estoy perdido’ y el sueño volvió a ser más natural.”

      María, 27 años

      “Tenía insomnio ligado a ansiedad y me afectaba al trabajo y al ánimo. Me ayudó mucho el enfoque: terapia estructurada, ejercicios prácticos y herramientas para bajar la activación. Ahora duermo más regular y, sobre todo, ya no vivo pendiente del sueño.”

      Sergio, 38 años

      “Lo que más valoro es el acompañamiento: cada semana ajustábamos lo que funcionaba y lo que no. Pasé de estar horas en la cama frustrado a tener pautas concretas para conciliar y para los despertares. He recuperado energía y rutina.”

      Elena, 30 años

      C/ Gran Vía 59, 7º centro
      Metro: Plaza de España, Santo Domingo, Callao

      C/ Paseo Eduardo Dato 13, Madrid
      Metro: Rubén Darío, Iglesia

      CONTÁCTANOS AHORA


        Acreditaciones de nuestro centro de psicología.

        Ipsia-Psicólogos en los medios

        Volver arriba LLAMA AHORA