Especialistas en técnicas y terapias regresivas
Son utilizadas para aquellas personas que han sufrido situaciones difíciles o traumáticas en su pasado, y siguen teniendo emociones, sensaciones, pensamientos, recuerdos o conductas asociadas a esos sucesos.
Las técnicas que utilizamos para las regresiones a esas situaciones difíciles son las que tienen más evidencia científica en la actualidad:
– Hipnosis
– EMDR
– TIC: Técnicas de Integración Cerebral.
En nuestras sesiones de terapia regresiva no trabajamos con la idea de “vidas pasadas” como hechos verificables. Utilizamos la regresión como una herramienta terapéutica para explorar la historia real de la persona: infancia, adolescencia y etapas significativas de la vida adulta, poniendo el foco en experiencias que dejaron huella emocional (traumas, pérdidas, vínculos, situaciones de estrés prolongado, miedo, vergüenza, sensación de abandono o inseguridad). El objetivo es comprender de dónde viene el malestar actual y cómo se ha ido consolidando con el tiempo.
A través de un estado de relajación y enfoque guiado, podemos acceder a recuerdos, imágenes y sensaciones corporales asociadas a momentos de aprendizaje emocional. A veces aparecen escenas claras; otras veces aparecen fragmentos, sensaciones o recuerdos incompletos. No buscamos la exactitud histórica al detalle, sino identificar qué se activó en aquella etapa, qué significado se construyó entonces y cómo eso sigue influyendo hoy en síntomas, relaciones, autoestima, toma de decisiones o patrones repetidos.
El trabajo se orienta a localizar experiencias tempranas que moldearon creencias nucleares (“no valgo”, “no soy suficiente”, “no puedo confiar”, “si me muestro me rechazan”), identificar disparadores actuales y procesar eventos difíciles como trauma, acoso, conflictos familiares, experiencias médicas, accidentes, rupturas o duelos. La regresión se integra con un enfoque terapéutico para resignificar, reducir la carga emocional y construir respuestas más adaptativas, reforzando recursos como la sensación de control, el autoapoyo, los límites, la seguridad interna y la capacidad de afrontamiento.
En todo momento se prioriza la seguridad: respetamos el ritmo de cada persona, cuidamos la regulación emocional antes, durante y después de la exploración y evitamos forzar contenidos. El objetivo no es revivir por revivir, sino comprender, procesar e integrar, para que el pasado deje de dirigir el presente y puedas recuperar bienestar, claridad y estabilidad.

