Homosexualidad bien entendida

Homosexualidad

¿Qué es la homosexualidad?, Ipsia psicología te responde

Lo definimos como una atracción bien sexual o amorosa entre personas del mismo género o sexo.

Junto con la heterosexualidad y la bisexualidad, la homosexualidad es una de las tres arterias principales de la orientación sexual.

La homosexualidad siempre ha estado presente en todas las culturas, a lo largo de nuestra historia, es un fenómeno biológico.

Ha sido estudiada en especies animales, y por supuesto, entre los seres humanos.

Origen de la homosexualidad

A día de hoy, no se puede confirmar que su base se encuentre en la genética, lo más seguro es que participen varios genes y factores ambientales que modifican la expresión de estos genes.

Esta influencia ambiental en el útero da lugar a tres tipos de macho, que va desde la heterosexualidad a la homosexualidad, pasando antes por la bisexualidad.

El homosexual no transmite sus genes, pero aporta a que los del grupo los transmitan mejor; estudio aportado por científicos y psicólogos.

Homosexualidad y religión

La religión cristiana tiene una imagen bastante distorsionada de la realidad, de hecho, hace muy poco tiempo el Papa Francisco recomendó tratar la homosexualidad de los niños con psiquiatría.

La religión budista es algo compleja con este tema. Realmente no existe escrito que lo critique, aunque es cierto que, en la India, el principal país hindú, es un delito desde hace años.

La religión islamista es muy variada con este tema y mantiene varias modificaciones a lo largo de su historia. El Hadiz y el Corán condenan todo acto sexual entre dos personas del mismo género.

El judaísmo y la homosexualidad también siempre han estado reñidas, considerándola como “abominable” y “pecaminosa”.

Homosexualidad

¿Hablamos de tratamiento para la homosexualidad?

En el siglo XIX la homosexualidad se trata como una psicopatía, alteración de la conducta.

Sigmund Freud la considera, al principio del siglo XX como un “derivado de la normalidad” y ayuda con sus investigaciones a que deje de ser tratada como un trastorno mental, ya que no hay enfermedad alguna, con dos excepciones:

-La persona homosexual no acepta plenamente su condición y esto le provoca sufrimiento y angustia.

-El ámbito social donde se mueve la persona homosexual no tolera sus inclinaciones sexuales, por lo que también le produce ansiedad.

En ambos casos una persona homosexual no necesita terapia, puesto que no es ningún trastorno, pero sí para rebajar la angustia y estrés que le produce la sociedad.

Destapar los tabúes

Hace unos años falleció Robert Spitzer, psiquiatra estadounidense que en los años 70, la época del psicoanálisis, utiliza los estándares científicos para diagnosticar trastornos mentales.

Spitzer realiza un estudio sobre la homosexualidad, donde confirma que no se trata de ningún trastorno mental, que no perjudica a nadie ni a nada, dando un primer paso para su aceptación.

Impulsa la eliminación de la homosexualidad de los textos psiquiátricos y a pesar de las duras críticas recibidas, Spitzer es reconocido como unos de los grandes psiquiatras de nuestros días, muy influyente.

Hoy en día, la aprobación del matrimonio gay se debe, en parte, a este doctor.

En definitiva, ¡ojalá no quede mucho tiempo para que se supriman las barreras de lo humano y podamos vivir en un mundo más tolerante!

Si necesitas aceptar tu condición sexual no dudes en visitarnos, nuestros psicólogos en Madrid te puede ayudar.